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Para la mayoría de los perros y gatos, la transición a alimentos crudos para mascotas es simple y fácil. Para algunos, especialmente los perros mayores y los perros que han sido alimentados con croquetas durante varios años, la transición incluye un proceso de desintoxicación acompañado de cambios leves en la digestión. Esto se debe a que su cuerpo se está purgando naturalmente de las toxinas. Esto es completamente normal y los síntomas deberían desaparecer por sí solos en solo una semana o dos.

Uno de los principales síntomas que puede experimentar son los cambios en las heces de su mascota. Los perros y gatos alimentados con alimentos crudos tienen excrementos más pequeños y firmes porque su mascota está absorbiendo más nutrientes de su comida. Es normal tener alguna variación en la consistencia. Sin embargo, debe consultar con su veterinario si experimentan diarrea que dure más de unos pocos días.

Ocasionalmente, también puede ver una película similar a una mucosidad alrededor de las heces de su mascota mientras está haciendo la transición a su nueva dieta. Esto también es normal y es una prueba de que el cuerpo de su mascota se está limpiando naturalmente de las toxinas que se han acumulado con el tiempo. Nuevamente, esto debería resolverse por sí solo en unos pocos días, pero consulte con su veterinario si persiste durante más de una semana o dos.
Algunas otras cosas que puede experimentar su mascota cuando está realizando la transición:

  • Exceso de muda
  • Piel seca
  • Ojos llorosos
  • Las afecciones cutáneas crónicas o periódicas pueden empeorar brevemente
  • Vómitos biliares (Leer que son).

Pero nuevamente, estos síntomas generalmente solo duran unos días y se resuelven solos. Siempre tenga disponible agua fresca filtrada para su mascota, ya que esto puede ayudar a acelerar el proceso de desintoxicación.

¿Qué son los vómitos biliares?
Los vómitos biliares líquidos, blancos, espumosos y amarillos se denominan «vómitos de hambre». El estómago de un perro alimentado con alimentos secos generalmente está hinchado con comida, mientras que el estómago de un perro alimentado con alimentos crudos se vacía rápidamente y la sensación de hambre golpea a los perros más rápido. La anticipación de la comida hace que el cuerpo se prepare para la digestión (la vesícula biliar libera bilis). Si la comida no llega, esto hace que el perro sienta náuseas… entonces el perro vomita. Hay tres soluciones sencillas para este problema:

Variar los tiempos de alimentación
Varíe la hora del día en que se alimenta al perro. De esta manera, el perro no sabe cuándo llegará la próxima comida y no puede anticiparla.

Meriendas
Dale un pequeño refrigerio entre comidas.

Agregar fibra
Incluya verduras a base de fibra en la dieta para promover la sensación de saciedad por más tiempo.